Podemos decir que nos conocemos de toda la vida, ya que antes de ser novios éramos muy buenos amigos. Luego la relación iba y no iba, pero finalmente nos dimos cuenta de que estábamos hechos el uno para el otro. Un día del mes de diciembre de 2012, en el que que más tarde dijeron que se iba a acabar el mundo, Miguel, de rodillas, me pidió que me casara con él. ¡Y me lo pedía antes de que se acabara el mundo! ¡Yo me emocioné y por supuesto que le dije que SÍ! Fue toda una sorpresa que no esperaba.

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Meses después, decidimos la fecha del enlace y empezar a buscar el sitio tanto para la ceremonia civil como para el banquete. Estuvimos mirando diferentes lugares y también los del Grupo Peñalén. ¡Cuándo vimos la Alquería de Mascarós nos enamoramos de ella! Sobre todo de su jardín y de sus flores. Yo en ese momento ya me pude imaginar como sería mi ceremonia civil allí. También nos habían hablado muy bien del catering, y eso también fue un punto a favor muy importante para decantarnos por este magnífico lugar.

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Los preparativos los vivimos muy intensamente, ya que ¡nos encargamos nosotros dos de organizarlo todo! Cada día los nervios iban aumentando, más que nada porque como llevas tanto tiempo organizando esperas que todo salga perfecto. Tamayoimatge fotógrafos

No me costó mucho encontrar mi vestido, ya que en cuanto lo vi me enamoré de él, puedo decir que fue amor a primera vista. Me lo enseñó mi madre, que lo vio en una revista. Mi vestido era de aire Barcelona, de la colección 2014. Uno de los complementos curiosos que llevaba era el cancán que pertenecía a mi tía, la cual se había casado hacía unos cuantos años, podemos decir que el cancán era vintage. De peinarme se encargó mi peluquera de toda la vida y amiga de mi madre de siempre, del maquillaje una amiga mía, o sea que quedó todo en familia.

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De la música también de encargó un amigo de Miguel. Y de la ceremonia Javi, un buen amigo de Miguel, que la verdad hizo una ceremonia especial y  muy emotiva, en la que intervinieron también varios amigos de ambos. Nuestros amigos se encargaron de hacer un día inolvidable en nuestras vidas.

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Para detalles originales del día de la boda Miguel y yo decidimos hacer un photocall casero con el logotipo de Instragram, que tanto nos gusta. Y también una tarjetas de agradecimiento para los invitados con unas pinzas muy especiales: las pintamos a mano y recreamos a un novio y una novia besándose el día de su boda.

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Vivimos este día muy intensamente y a parte de ser inolvidable fue muy divertido, ¡un día lleno de felicidad! El catering nos encantó y no solo a nosotros, los invitados lo disfrutaron mucho e incluso meses después de la boda aún nos hablaban de ella y del espectacular catering que nos ofrecisteis. Ese resultado era el que esperábamos Miguel y yo, ¡y vosotros lo conseguisteis! Sin lugar a duda volveríamos a elegir la Alquería de Mascarós.

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El consejo que damos a futuros novios es que disfruten al máximo de todos los preparativos los meses antes de la boda, y que ese día  lo vivan como lo vivimos nosotros, con mucha felicidad y disfrutando de cada momento, ¡que pasa muy rápido!

Tamayoimatge fotógrafosMuchísimas gracias, Ana y Miguel, por compartir con todos nosotros un día tan bonito. ¡Y esperamos que fuese el primero de muchísimos días inolvidables!

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